Vacaciones 2008(1) Chiloe
La idea de compartir este viaje con ustedes, es tratar de traspasar mis experiencias de este que si bien, fueron muchos sitios, el tiempo no era mucho, en el les trataré de contar mis impresiones tanto buenas como malas con la intención de que si algún día deciden ir donde mismo, al menos tengan algunos consejos o datos que los ayuden a disfrutar mas de este viaje.
Lo primero es contarles que programé el viaje con anticipación, para lo cual hice un programa detallado día a día con reserva de alojamientos, rutas, y que ver en cada uno de estos lugares...de acuerdo a la informaciñon que uno encuentra aqui en Internet o en algunos recursos escritos en el comercio. La decisión de hacer un viaje en auto (en una 4X4) a Chiloe fue la de recorrer y conocer un poco más de lo que uno habitualmente conoce en un tour común, con la expectativa de ver un estilo de vida más típico y autóctono de la zona. La sorpresa fue que la influencia de los tiempo modernos ha llegado incluso a las zonas más retiradas, y es muy poco lo típico que se puede encontrar en estos lugares quedando más que nada los paisajes para disfrutar, hoy nos encontramos con casas de tejuelas pero con muchos otros materiales como zinc, ladrillos, etc como complemento de sus construcciones, casi en todas las casas por más alejadas que ellas esten uno encuentra las famosas antenas satelitales, y ahí uno comprende como llega la influencia a estos lugares alejados.
Partimos en auto de Santiago hasta Puerto Montt 1.050 kilómetros y nos demoramos aproximadamente 12 horas a una velocidad promedio de 100 km por hora, la carretera está en perfecto estado y hay 12 peajes con un valor aproximado de $ 1.800 (US$ 3,75) promedio, la variación en el valor de la bencina no es mucha respecto a Santiago, incluso a medio camino uno la puede encontrar mas barata.
La primera noche nos alojamos en el Hotel Colina de Puerto Montt, http://www.hotelcolina.cl/ ubicado en calle Talca 81, frente al mar con una valor de $ 32.000 (US$ 66,7) la habitación triple con desayuno. Este Hotel es bastante sencillo sin lujos pero limpio, si su objetivo como el nuestro es solo descansar para luego retomar el viaje a Chiloe, cumple su objetivo. A Puerto Montt llegamos aproximadamente a las 18:30 horas y decidimos ir a caminar buscando algún lugar donde encontrar alguna especialidad en dulces de la zona influenciados por los inmigrantes alemanes como Kuchen, Torta, Chocolate, etc, En el centro de esta ciudad no había mucho que encontrar, por lo cual entramos a un lugar común a comer. Nos encontramos con un Recital Rock a orilla de la playa, con mucha juventud de la zona vestidos con los mismo atuendos y con actitudes iguales a las que podríamos encontrar en eventos de este tipo en Santiago, muchos pokemones, dark, skaters, etc En la mañana, continuamos viaje hacia Chiloe, para ello viajamos hasta Pargua que es el lugar donde uno toma el trasbordador y que son aproximadamente 50 kilómetros, afotunadamente no tuvimos mucho que esperar para embarcar ya que la frecuencia con que llegan es bastante alta, el viaje demora aproximadamente 45 minutos y tiene un valor de $ 8.500 (US$ 17,7) de ida, en el trayecyo uno ve algunos lobos marinos y peces similares a los delfines que son los llamados Toninas, nuestro objetivo era irnos directamente hasta Quellon, la localidad más apartada de la Isla y comenzar de ahí nuestro recorrido de regreso conociendo los lugares más destacados.
La carretera hasta Quellon estaba en bastante buen estado, encontrándonos solo con algunos arreglos a la salida de Castro, la distancia hasta Quellon es de 150 km aprox y llegamos al medio día. El Hotel donde nos quedamos es el Hotel Patagonia Insular, http://www.hotelpatagoniainsular.cl muy comodo y con muy buena vista, es el único lugar que ofrece comodidades en esta zona, la amabilidad de las personas que te reciben es muy agradable y te hacen sentir bien desde que llegas, el valor de la habitación triple es de $ 59.000 (US$ 122,9) con desayuno, la cual tiene un dormitorio duplex con cama simple en el primer piso y el dormitorio matrimonial en el segundo piso. Esa noche se nos ocurrió pedir servicio la la habitación a lo cual creo no estaban muy acostumbrados, nos llevaron primero el postre, que en nuestro caso eran helados que se derritieron y panqueques que se enfriaron a la espera del plato principal. No nos dejaron bandejas por lo cual era bastante incomodo poder comer, pero aparte de esto, todo fue muy bueno.Durante ese día, que era el único que estaríamos en Quellon fuimos a visitar Chaiguao, un balneario que quedaba relativamente cerca donde el camino para acceder a el es de ripio, no muy parejo y te llenas de bastante tierra y polvo, el lugar, es un paisaje bonito, nada distinto ni asombroso de lo que observas en cualquier lugar de Chiloe, con una playa tranquila en la cual te puedes bañar. Nos decidimos a entrar a almorzar a uno de los fogones que están en esa zona que son bastante típicos y autoctonos, y pedimos curanto y una empanadas fritas, la verdad el curanto no era nada de otro mundo, unos pedazos
pequeños de carne de cerdo y cordero al parecer, una papa y un gran chapalele que ayudaba a hacer más abundante el plato, pero que como en nuestro caso no nos gusta, la verdad lo único que pudimos comer fue un poco de carne y los choritos. Adicional a ese plato te llevan una fuente con choritos y almejas y ese sería todo el curanto. No se si este será el plato típico, pero me tocó comer anteriormente este plato en otros lugares y era bastante más abundante, con mayor variedad de carnes, pollo, chorizo, picorocos, etc. De regreso a Quellon fuimos al parque municipal, donde estaban celebrando la semana Quellonina, un lugar con algunos puestos de artesanía, puestos de comida, una media luna donde hacían rodeo y una tarima donde había espectáculos de musica típica. Ya que en Chaiguao no habíamos quedado muy bien con lo que comimos, entramos a uno de los puestos a comer unos anticuchos y luego de una gran espera nos llegaron unos anticuchos grandes que estaban bastante buenos, recorrimos los locales artesanales donde no había mucho que elegir, el ambiente era bastante típico, y la mayoría de los visitantes eran de la zona, harto polvo y tierra, muchas personas con alcohol, y algunos un poco impertinentes. Nos regresamos a la ciudad donde fuimos a recorrer la ciudad, fuimos a la feria artesanal pero la mayoría de los locales estaban cerrados ya que estaban mostrando sus productos en el Parque Municipal. La ciudad pintoresca pero no muy bien cuidada. Al atardecer nos fuimos al Hotel para prepararnos para salir temprano al otro día rumbo a Castro. La verdad, dado que Quellon queda a solo 86 kilometros aprox de Castro, y en vista de lo que encontramos en esta ciudad, creo que es recomendable quedarse en Castro y visitarlo por el día en lugar de hospedarse en Quellon.
En Castro llegamos a hospedarnos a la casa Kolping http://kolping.cl/index.php?pid=12 con la cual habíamos hecho reservas desde Santiago, la verdad que al verla nos decepciono un poco, una casa antigua, con olor a viejo, una señora con aspecto sucio nos atendió después de un rato y nos mostró la habitación triple, que a la hora en que llegamos aún no estaba preparada, estaba desordenada, sucia, el baño poco aseado, etc. Si quieres privilegiar la economía en lugar de la comodidad y solo buscas un lugar donde dormir, esta casa es bastante económica, $ 25.000 (US$ 52) diarios la habitación triple con desayuno, en nuestro caso preferimos anular la reserva y nos fuimos al Hotel Hosteria Castro http://www.hosteriadecastro.cl que queda frente a la casa Kolping, la verdad, bastante mas caro, $ 76.000 US$ 158) una suite triple con desayuno, pero espectacular, muy comoda, una cama matrimonial muy grande, un sofá cama de 2 plazas, un baño muy agradable, televisor plasma, buen desayuno, ventanales con vista al mar (foto de la derecha), excelente atención, etc. La verdad, estábamos muy contentos con el cambio. Salimos a visitar la ciudad, fuimos a visitar los palafitos del barrio Gamboa que quedan en la salida hacia Quellon, muy lindos con colores muy llamativos, luego volvimos a caminar por la ciudad, visitamos la Iglesia San Francisco y una muestra de artesanía que había a un costado, nos comimos una empanadas fritas dentro de esta feria en que estaban como a $ 2.000 (US$ 4,16) la docena, bastante buenas. En la Costanera vale la pena conocer la feria artesanal, de todo los lugares que conocimos en Chiloe es la única feria con gran surtido de productos representativos de todos los pueblos e islas de Chiloe y los precios son bastante económicos, como referencia un chaleco típico de Chiloe cuesta en promedio $ 8.000 (US$ 17), para comer les recomiendo un local en la plaza llamado "Plaza", los platos bastante buenos, grandes y económicos, la atención excelente y de fondo todos los días la misma musica.."Maná", que en nuestro caso nos gusta mucho por lo cual no teniamos problema.
Castro fue nuestro centro de operaciones para los próximos 3 días ya que de ahí nos movilizamos a los distintos destinos.
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